31 de Octubre, el Día Drummond.

(Para ler o texto em Português clica em: Meu presente para Drummond)

¡Hola amigos! Hoy olvídense de Halloween, que esta fiesta horrible nada de bueno nos ha dado. Al contrario de Carlos Drummond Andrade, el gran poeta que nos ha regalado sus bellas palabras en forma de verso. ¡Sí, mi mundo se ha hecho mejor con él! Sus poesías me acompañaron en mi turbulenta adolescencia, mi confusa juventud y aún están a mi lado ahora que empiezo a poner los pies en la madurez. ¡Celebro a Drummond!

Tanto me ha dado él, que hoy le daré algo yo. Le regalaré una María a su Jose. ¡Así es! Si Drummond tiene a José yo tengo a mi María:

Los recuerdos de María

¿Qué pasa María?
¿Estás sola?
¿No tienes con quién hablar?
Quién imaginaría que un día,
esto te podía pasar

Dicen que a los hijos
hay que crearlos para el mundo.
Para que puedan las oportunidades aprovechar.
Pero, ¿dónde estaba el mundo,
cuando tus cinco hijos tuvieron la varicela,
y tu sola los cuidaste,
pasando las noches en vela?

¡Ah, María! Pena me das.
El tiempo ha cambiado
y no hay nadie a tu lado.
Además, estás vieja, achacosa y sola.
Sin nadie que te quiera cuidar.

¿Te acuerdas cuando eras
el centro de las atenciones?
¿Recuerdas cuando el mundo
giraba a tu alrededor?
En aquellos tiempos eras feliz
y no lo sabías, María.

Ruido por toda la casa,
los niños siguiéndote a todos los lados,
haciéndote mil preguntas,
como si tuvieras todas las respuestas.
Estabas siempre ocupada,
muchas veces te sentías agobiada
y en desaparecer pensabas.

¿Te acuerdas como eras fuerte,
decidida y llena de vida?
Yo sé que te acuerdas María.
Porque lo único que te queda,
lo que te hace compañía,
son los recuerdos de tu antigua vida.
(Claudine Bernardes)

Espero que os haya gustado, ahora os dejo “José” la primera poesía de Carlos Drummond de Andrade que he leído. Esa es también mi poesía favorita (Espero haber hecho un buen trabajo con la traducción).

JOSÉ

¿Y ahora, José?
La fiesta se acabó,
la luz se apagó,
el pueblo desapareció,
la noche enfrió,
¿y ahora, José?
¿y ahora, usted?
¿Usted que es sin nombre,
que se burla de los otros,
Usted que hace versos,
que ama, protesta?
¿Y ahora, José?

Está sin mujer,
está sin discurso,
está sin cariño,
ya no puede beber,
ya no puede fumar,
escupir ya no puede.
la noche enfrió,
el día no vino,
No vino el tranvía,
la risa no vino,
no vino la utopía
y todo acabó
y todo huyó
y todo se dañó,
¿y ahora, José?

¿Y ahora, José?
su dulce palabra,
su instante de fiebre,
su gula y ayuno,
su biblioteca,
su labranza de oro,
su traje de cristal,
su incoherencia,
su odio – ¿y ahora?

Con la llave en la mano
quiere abrir la puerta,
no existe puerta;
quiere morir en el mar,
pero el mar se secó;
quiere ir a Minas,
Minas no hay más.
José, ¿y ahora?

Si usted gritara,
si usted gimiera,
si usted tocara
el vals vienés,
si usted durmiera,
si usted se cansara,
si usted muriera…
Pero usted no muere,
¡usted es duro, José!

Solo en la oscuridad
sin teogonía,
como un animal herido,
sin pared alguna
para recostarse,
sin caballo negro
que huya al galope,
¡usted marcha, José!
José, ¿hacia dónde?
(Carlos Drummond de Andrade)

Hoy hemos terminado la semana de Drummond. Gracias por tu compañía y espero tus comentarios. ¡Hasta pronto!

El Poeta bajo la mirada de Drummond

(Para ler o texto em português: O poeta aos olhos de Drummond)

homenaje a Drummond Claudine Bernardes

Nota Social

El poeta llega a la estación.
El poeta desciende.
El poeta toma un auto.
El poeta va para el hotel.
Y mientras hace eso
como cualquier hombre de la tierra,
una ovación lo persigue
hecha algarabía.
Banderolas
que despliegan sus alas.
Bandas de música. Cohetes.
Discursos. Gente con sombreros de paja.
Cámaras fotográficas disparadas.
Automóviles inmóviles.
Bravos…
El poeta está melancólico.

En un árbol del paseo público
(mejorías de la actual administración)
árbol grueso, prisionero
de anuncios en colores,
árbol banal, árbol que nadie ve,
canta una cigarra.
Canta una cigarra que nadie oye
un himno que nadie aplaude.
Canta, bajo un sol terrible.
El poeta entra en el elevador
el poeta sube
el poeta se encierra en su cuarto.
El poeta está melancólico.
(Carlos Drummond de Andrade)

homenaje a Drummond Claudine Bernardes
Fotografía y edición: Claudine Bernardes

Si deseas escuchar la poesía de Carlos Drummond de Andrade, “Nota social” echa un vistazo al video de abajo (está en portugués):

Gracias por pasarte por mi Caja de Imaginación. Me encantaría recibir tus comentarios y sugerencias. ¡Hasta breve!

La Semana de Drummond

claudine bernardes homenaje a Carlos drummond

Cogidos de la mano

No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré el mundo futuro.
Estoy atado a la vida y miro a mis compañeros.
Están taciturnos pero alimentan grandes esperanzas.
Entre ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos apartemos.
No nos apartemos mucho, vayamos cogidos de la mano.

No seré el cantor de una mujer o de una historia,
No hablaré de suspiros al anochecer,
del paisaje visto desde la ventana,
no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,
no huiré hacia las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente,
los hombres presentes, 
la vida presente.

El 31 de octubre es el día de Carlos Drummond de Andrade. Por esta razón, durante esta semana estaré haciendo mi homenaje a ese escritor, que me acompaña desde la adolescencia y es una gran fuente de inspiración para mí. Pero… ¿quién fue Carlos Drummond de Andrade? Fue un poeta, periodista y escribió además de poemas, cuentos infantiles y relatos. Nació el 31 de octubre de 1902 y fallecido el 17 de agosto de 1987. A los 23 años obtuvo su titulación como farmacéutico, pero durante gran parte de su vida trabajó como empleado público. Fue cofundador de “A Revista”. El poema “Cogidos de la Mano” (Mãos dadas) es la esencia de su trabajo como poeta, sobre lo que escribe y sobre lo que no escribirá.

Escribió casi 30 libros de poesía, siempre con un estilo impecable y rico, a la vez que comprometido con su pueblo. Algunos de sus poemarios más resonados son “Alguna poesía”, “Sentimiento del mundo” y “Amor natural”. Su estilo es directo, no hace rodeos al “hablar” y no florea sus poemas. ¡Eso me encanta!

Estatua en homenaje a Drummond. Paseo de Copacabana.

Escucha este precioso poema “Cogidos de la Mano” en portugués:

¿Quieres saber más sobre Drumnond? Acompañame durante esta semana.

¿Ya conocías a Drummond? No te olvides de dejar tus comentarios, me encantaría saber tu opinión, leerla y contestarla. (Para ler esse texto em português: A Semana de Drummond)