Cuentoterapia: Resumen de publicaciones

Aquí encontraréis diversos artículos y materiales sobre cuentoterapia.

Para entender la Cuentoterapia

1 – Cuentoterapia ¿Qué es eso? La cuentoterapia de una forma didáctica, para niños y adultos.

2 –  Metáforas, cuentos y cuentacuentos: cuentoterapia en la práctica – taller de las emociones. Aquí hablaré sobre el poder de la metáfora en el cambio cognitivo, además os presento como utilizar la metáforas del cuento “Carlota no Quiere hablar” para trabajar las capacidades emocionales de los niños.

3 –  ¿Por qué contar cuentos a los niños? – El Horizonte de Significado Explico la importancia de contar cuentos a los niños para crear un horizonte de significado.

Artículos sobre la cuentoterapia y como trabajar con los cuentos

1 – ¿Es posible contar cuentos a adolescentes? Muchos creen que llegada la adolescencia los chicos y chicas ya no quieren escuchar cuentos. De una forma práctica hablo sobre la realidad de esta situación, y pruebo que esta afirmación no es una verdad.

2 –  El Pescador y el Genio: análisis simbólico de un cuento polisémico.Cuento que hace parte de las historia de “Las mil y una noches”.

3 –  Menos sermones y más historias: Tus hijos agradecerán y crecerán. Te explico como utilizar tus historias para educar a tus hijos.

4 –  Mi experiencia: TDAH, educación emocional y cuentoterapia: ¿Realmente funciona? Comparto mi historia y como los cuentos ayudaron a producir un cambio en mi familia.

Artículos con cuentos y material de apoyo gratuito (Educación Emocional)

1 –  Cuando la tristeza se disfraza de furia: Una actividad para desarrollar la conciencia emocional. Comparto contigo un cuento muy bonito, además de materiales para ayudar a niños, adolescentes y adultos a comprender las emociones, a través de cuentos.

2 –  Carlota No Quiere Hablar, un cuento lleno de valores En esta entrada encontrarás información sobre mi cuento interactivo para trabajar la educación emocional de los niños y niñas. Además, encontrarás un gran cantidad de materiales y actividades gratuitas para utilizar con tus peques.

3 .  ¿Problemas para que tu hijo duerma solo? Carlota te puede echar una mano. Material para ayudar a normalizar el “dormir solo”.

Logo la caja de imaginación 2017

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¿Es posible contar cuentos a adolescentes?

(Para leer el texto en castellano pincha aquí)

 ¡Sí, es posible! Pero debes estar dispuesto a reírte de ti mismo. No es fácil ponerte delante de un grupo de adolescentes, y ver sus caras de: ¿Qué hace esa tía rara aquí? ¡No soy más un crío para que me cuenten cuentos!

Si te atreves a seguir adelante, y pasar el umbral del “ridículo” verás que es posible conquistar sus corazones… y cuando lo hayas hecho por primera vez, te sentirás recompensado. Ellos esperan ser “conquistados”, si logras encontrar la historia que haga cosquillas en sus corazones, habrás encontrado la llave que abrirá el oído de sus corazones y lograrás hacer diferencia en sus vidas.

Ahora te explicaré como utilicé dos cuentos para trabajar con adolescentes la importancia de los sueños como metas en las cuales tenemos que trabajar. Puedes utilizar este material con adultos también.

1 – Historias utilizadas:

2 – Motivación de la elección:

Ambas historias presentan una persona normal como protagonista. Tanto David como el Pescador estaban desprovistos de habilidades especiales que les hicieran importantes a ojos de otros, a pesar de esta aparente simplicidad ambos vencieron gigantes. Todos tenemos gigantes que necesitamos vencer para poder alcanzar nuestros sueños. En la gran mayoría de veces estos gigantes están en nuestro interior.

Pueden que los cuentos de hadas sean unas aventuras encantadoras, pero también se ocupan de un conflicto universal: la lucha interna entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal.” (Sheldon Cashdan en “La Bruja debe morir”)

Muchas veces tenemos defectos de carácter que nos impiden alcanzar nuestros objetivos, y si queremos seguir en nuestro camino de crecimiento personal, que nos llevará hacia nuestros sueños, necesitamos identificar cuales son estos gigantes que necesitamos vencer para alcanzar nuestro final feliz. Es importante aclarar que aquí tratamos de sembrar semillas en la mente de los adolescentes. Es posible que a corto plazo no podamos ver los frutos del trabajo que desarrollemos, pero esto es exactamente lo que hacemos con los cuentos: Intentamos despertar el conocimiento que está durmiendo en el inconsciente, a lo mejor no logramos hacerlo en un primer momento. Pero siempre que nos conectamos con el inconsciente a través de los cuentos y las metáforas que estos poseen, dejamos semillas plantadas. Las metáforas son como olas que van dando contra la roca, y que poco a poco la van moldeado.

3. Contar las historias:

Como ya conocía a la gran mayoría de los adolescentes que asistieron a la actividad, decidí utilizar como técnica de narración la dramatización a través de un monólogo, donde yo encarnaba la figura de una guerrera amazona que era la responsable de contarles la historia. En la dramatización he utilizado la improvisación: hablé con los asistente, hice chistes riéndome de sus ropas; hice cambios en la entonación de la voz; a veces me mostraba fiera a veces graciosa. Conté primeramente la historia de David y Goliat y después el cuento del Pescador y el Genio. ¡Les encantó!

Por supuesto es posible contar las historias sin la caracterización. Pero, esmérate en que la narración sea atractiva.

Foto genio y pescador claudine

4. Aplicar la Actividad de apoyo

Después les pregunté por sus sueños. Qué cosas ellos querían conquistar en este año que empezaba, que cosas ellos querían conquistar para un futuro más lejano. Les hice pensar si deseaban una carrera ¿qué deseaban ser profesionalmente? ¿Cómo deseaban ser como personas? ¿Pensaban casarse y tener hijos? ¿Cómo deseaban ser como padres?

Les pedí que pensaran en sus características, sus cualidades y habilidades: ¿Tienes las habilidades necesarias para conquistar tus sueños? ¿Qué habilidades te faltan? ¿Qué cualidades son las que te ayudarán a conquistar estos objetivos?

Ahora piensa en los defectos que tienes: ¿Eres impaciente? ¿Te frustras con facilidad? ¿Eres impulsivo? Cuales son los gigantes que te impiden alcanzar tus sueños. ¿Cómo los puedes vencer?

Bien, ya has hecho una valoración ahora vamos a pensar en un árbol, tu eres este árbol. Ese árbol tiene raíces, tronco y la copa donde están los frutos. Vamos visualizar este árbol y transformarlo en algo más real (es como un juego simbólico).

Haremos un juego inverso, o sea, primero vamos a identificar que sueños queremos poner en la copa de nuestro árbol, partiremos de ahí, porque será más fácil saber qué acciones y cualidades necesitamos desarrollar, cuando sepamos que sueño tenemos.

  1. La Copa: En la copa de nuestro árbol estarán los frutos, que son nuestros sueños. Aquellos que ya habíamos pensado anteriormente: Ej. Quiero ser médico; quiero escribir un libro; quiero viajar a un país distante para vivir una gran aventura.

  2. El tronco: En el tronco estarán escritas aquellas acciones que necesitamos desarrollar a lo largo del tiempo para que estos frutos puedan ser alcanzados. Ej. A partir del fruto/sueño: quiero ser médico, mis acciones serán: me aplicaré a los estudios, terminaré el instituto con buenas notas, haré un curso universitario, estudiaré mucho etc.

  3. Las raíces: La raíces del árbol serán nuestras cualidades, aquellas que deben ser la base de nuestra personalidad y que nos ayudarán a producir las acciones necesarias para alcanzar nuestros sueños. Hay que escribir estas cualidades, las que tenemos y las que necesitamos tener. Ej. A partir del fruto/sueño: quiero ser médico, mis acciones serán: me aplicaré a los estudios, terminaré el instituto con buenas notas, haré un curso universitario, estudiaré mucho etc. Mis raíces serán: paciencia, perseverancia, dedicación, amor hacia el prójimo, etc.

Podemos hacer el árbol dos formas:

  1. Un gran árbol en común, o sea, para todos los participantes (o por grupos si e participan más de 10): donde en la copa del árbol cada participante pondrá su fruto/sueño, este fruto será hecho con la palma de la mano untado en pintura de dedo. Además del fruto cada participante, a partir del fruto seguirá una linea hacia las raíces donde en el tronco pondrá sus acciones, y en una raíz pondrá las cualidades.

  2. En A4 árbol individual: Cada participante tendrá su árbol individual, donde hará los apuntes de la actividad, conforme arriba explicado. En la actividad que he realizado, he dejado que cada participante dibujara su propio árbol para que después sobre este árbol hiciera las anotaciones, pero no recomiendo que sea así, ya que ellos dedicaron más tiempo y esmero en el dibujo que en la parte de escritura de los sueños, que era el real objetivo. Por esa razón recomiendo llevar un dibujo en negro y blando de un árbol simple como base para hacer los apuntes de la actividad.

Importante: algunos no se sienten a gusto exponiendo sus sueños, así que debes dejar claro que se trata de algo personal, y que otras personas no tendrán acceso a ello.

Finalmente cada participante puede llevarse su árbol a casa. Pero, para que la actividad tuviera un impacto sobre la vida de este adolescente sería interesante hacer lo siguiente:

  1. El profesor recoge todos los dibujos, poniéndolo en un sobre cerrado con nombre de quién lo hizo. Lo guarda durante unos meses.

  2. En la despedida de fin de curso el profesor puede devolver este sobre junto a otra carta escrita por el propio maestro, donde él habla sobre las cualidades del alumno, animándolo a seguir luchando contra sus gigantes, a mejorar como persona, a mirarse constantemente en el espejo para hacer un análisis de sus conductas a fin de mejorarlas para que pueda alcanzar sus sueños.

 

Si nunca haz trabajado con adolescentes, es importante que sepas algunas cosillas. Así que te dejo algunas recomendaciones:

  1. No tenga miedo al ridículo: Si ellos ven miedo en tus ojos, ya estás muerto. No te escucharán, porque tienes miedo de lo que ellos piensan o dicen de ti. Es posible que hagan chistes, pequeños comentarios para hacerte dudar, para mermar tu confianza. Demuéstrales que no tienes miedo al ridículo, que de hecho de expones al ridículo por iniciativa propia, de hecho tengo una frase muy mía “Si tengo que pasar vergüenza, pasaré vergüenza a lo grande”. Si ellos perciben que no te pueden tocar por este lado, te dejarán en paz.

  2. Trátales con respeto: Sí, puedes hacer chistes sobre ellos, no pasa nada. Pero ellos deben percibir que estás allí por ellos, que te importan. Si quieres que te escuchen, debes estar dispuesto a escucharles también. Si quieres enseñarles algo, debes aceptar que a lo mejor ellos no están de acuerdo con tu idea, y que pueden decirlo abiertamente, y no pasa nada.

  3. No les mientas: Los adolescentes no soportan la hipocresía y la mentira. Si tienes dudas, si no sabes la respuesta, reconócelo. El grande problema que los adolescentes tienen con sus padres es cuando estos exigen de ellos cosas que no están dispuestas a hacer. Así que no hagas lo mismo, los perderás.

  4. Recuerda que tu eres quién tiene el control: Que no tengas todas las respuestas, que admitas tus dudas no significa que no tengas el control. Ellos necesitan sentirse seguros, deben saber que estás allí, que controlas la situación. Mantente firme.

  ¿Qué te ha parecido la actividad? Me gustaría recibir noticias tuyas. Déjame tu comentario y si te ha parecido relevante este material, compártelo en tus redes sociales.  Gracias por pasarte en mi Caja de Imaginación.

El Pescador y el Genio: análisis simbólico de un cuento polisémico.

(Para ler o post em português clica aqui)

Pecador Esp

El año se termina y no me gustaría despedirme de 2017 sin dejaros un regalito más. Así que hoy os dejaré uno de mis cuentos favoritos, el cual utilizo mucho en los talleres y actividades que realizo. Se trata de “El Pescador y el Genio”, también conocido como “El Pescador y el Efrit”, que compone las historias del libro “Las mil y una noches”, narradas por la bella Sheherezad al rey.

El Pescador y el Genio es un cuento polisémico. Los cuentos polisémicos  son aquellos que poseen personajes arquetípicos y muchos símbolos,  además “son aquellos en los cuales entram los elementos maravillosos y sobrenaturales, mezclados con elementos sacados de la realidad.” (Aurelio Espinosa)

«El pescador y el genio» relata cómo un pobre pescador lanza la red al mar cuatro veces. Primero coge un asno muerto, la segunda vez un jarro lleno de arena y lodo. Al tercer intento consigue todavía menos que en los anteriores: cascos y vidrios rotos. A la cuarta vez, el pescador saca una tinaja de cobre. Al abrirla, brota una enorme nube que se materializa en un gigantesco genio que amenaza con matarle, a pesar de las súplicas del pescador. Éste se salva gracias a sus engaños: burla al genio retándole a hacerse pequeño y meterse en la tinaja. Entonces el pescador tapa y precinta rápidamente la tinaja y la arroja de nuevo al mar.

He decidido compartir con vosotros este material porque estaré subiendo algunas entradas donde hablaré sobre actividades en las cuales he utilizado este cuento, tanto con niños, como adolescentes y adultos. Este cuento me ha servido para trabajar temáticas bastante distintas, como la impulsividad (con niños con tdah); adicciones; cambio de actitudes para alcanzar objetivos etc.

Además, dejaré um Análisis Simbólico que realicé, eligiendo los siguientes símbolos: 

  1. Pescador
  2. Genio (Efrit)
  3. El número 4 (cuatro pesados bultos – 4 siglos – 4 familiares (mujer y tres hijos).
  4. La Tinaja de Cobre y el sello de plomo

Claudine Bernardes – analisis simbolico cuento el genio y el pescador Si tienes alguna duda, pregunta o sugerencia escríbeme utilizando el formulario abajo. Gracias por pasarte y inscríbete para recibir mis actualizaciones.   (Además de la versión abajo, dejo un enlace a una versión más completa)

El genio y el pescador

Había una vez un pescador de bastante edad y tan pobre que apenas ganaba lo necesario para alimentarse con su esposa y sus tres hijos. Todas las mañanas, muy temprano, se iba a pescar y tenía por costumbre echar sus redes no más de cuatro veces al día. Un día, antes de que la luna desapareciera totalmente, se dirigió a la playa y, por tres veces, arrojó sus redes al agua. Cada vez sacó un bulto pesado. Su desagrado y desesperación fueron grandes: la primera vez sacó un asno; la segunda, un canasto lleno de piedras; y la tercera, una masa de barro y conchas.

En cuanto la luz del día empezó a clarear dijo sus oraciones,  como buen musulmán; y se encomendó a sí mismo y sus necesidades al Creador. Hecho esto, lanzó sus redes al agua por cuarta vez y, como antes, las sacó con gran dificultad. Pero, en vez de peces, no encontró otra cosa que un jarrón de cobre dorado, con un sello de plomo por cubierta. Este golpe de fortuna regocijó al pescador.

—Lo venderé al fundidor —dijo—, y con el dinero compraré un almud de trigo.

Examinó el jarrón por todos lados y lo sacudió, para ver si su contenido hacía algún ruido, pero nada oyó. Esto y el sello grabado sobre la cubierta de cobre le hicieron pensar que encerraba algo precioso. Para satisfacer su curiosidad, tomó su cuchillo y abrió la tapa. Puso el jarrón boca abajo, pero, con gran sorpresa suya, nada salió de su interior. Lo colocó junto a sí y mientras se sentó a mirarlo atentamente, empezó a surgir un humo muy espeso, que lo obligó a retirarse dos o tres pasos. El humo ascendió hacia las nubes y, extendiéndose sobre el mar y la playa, formó una gran niebla, con extremado asombro del pescador. Cuando el humo salió enteramente del jarrón, se reconcentró y se transformó en una masa sólida: y ésta se convirtió en un Genio dos veces más alto que el mayor de los gigantes.

A la vista de tal monstruo, el pescador hubiera querido escapar volando, pero se asustó tanto que no pudo moverse.

 El Genio lo observó con mirada fiera y, con voz terrible, exclamó:

—Prepárate a morir, pues con seguridad te mataré.
—¡Ay! —respondió el pescador—, ¿por qué razón me matarías?
Acabo de ponerte en libertad, ¿tan pronto has olvidado mi bondad?
—Sí, lo recuerdo —dijo el Genio—, pero eso no salvará tu vida. Sólo un favor puedo concederte.
—¿Y cuál es? —preguntó el pescador.
—Es —contestó el Genio— darte a elegir la manera como te gustaría que te matase.
—Mas, ¿en qué te he ofendido? —preguntó el pescador—.
¿Esa es tu recompensa por el servicio que te he hecho? —No puedo tratarte de otro modo —dijo el Genio—. Y si quieres saber la razón de ello, escucha mi historia:

“Soy uno de esos espíritus rebeldes que se opusieron a la voluntad de los cielos. Salomón, hijo de David, me ordenó reconocer su poder y someterme a sus órdenes. Rehusé hacerlo y le dije que más bien me expondría a su enojo que jurar la lealtad por él exigida. Para castigarme, me encerró en este jarrón de cobre.

“Y a fin de que yo no rompiera mi prisión, él mismo estampó sobre esta etapa de plomo su sello, con el gran nombre de Dios sobre él. Luego dio el jarrón a otro Genio, con instrucciones de arrojarme al mar.

“Durante los primeros cien años de mi prisión, prometí que si alguien me liberaba antes de ese período, lo haría rico. Durante el segundo, hice juramento de que otorgaría todos los tesoros de la tierra a quien pudiera liberarme. Durante el tercero, prometí hacer de mi libertador un poderoso monarca, estar siempre espiritualmente a su lado y concederle cada día tres peticiones, cualquiera que fuese su naturaleza. Por último, irritado por encontrarme bajo tan largo cautiverio, juré que, si alguien me liberaba, lo mataría sin misericordia, sin concederle otro favor que darle a elegir la manera de morir.”

—Por lo tanto —concluyó el Genio—, dado que tú me has liberado hoy, te ofrezco esa elección. El pescador estaba extremadamente afligido, no tanto por sí mismo, como a causa de sus tres hijos ,y la forma de mi muerte, te conjuro, por el gran nombre que estaba grabado sobre el sello del profeta Salomón, hijo de David, a contestarme verazmente la pregunta que voy a hacerte.

El Genio, encontrándose obligado a dar una respuesta afirmativa a este conjuro, tembló. Luego, respondió al pescador:
—Pregunta lo que quieras, pero hazlo pronto.
—Deseo saber —consultó el pescador—, si efectivamente estabas en este jarrón. ¿Te atreves a jurarlo por el gran nombre de Dios?
—Sí —replicó el Genio—, me atrevo a jurar, por ese gran nombre, que así era.
—De buena e —contestó el pescador— no te puedo creer. El jarrón no es capaz de contener ninguno de tus miembros. ¿Cómo es posible que todo tu cuerpo pudiera yacer en él?
—¿Es posible —replicó el Genio— que tú no me creas después del solemne juramento que acabo de hacer?
—En verdad, no puedo creerte —dijo el pescador—. Ni podré creerte, a menos que tú entres en el jarrón otra vez.

De inmediato, el cuerpo del Genio se disolvió y se cambio a sí mismo en humo, extendiéndose como antes sobre la playa. Y, por último, recogiéndose, empezó a entrar de nuevo en el jarrón, en lo cual continuó hasta que ninguna porción quedó afuera. Apresuradamente, el pescador cogió la cubierta de plomo y con gran rapidez la volvió a colocar sobre el ron.

—Genio —gritó—, ahora es tu turno de rogar mi favor y ayuda. Pero yo te arrojaré al mar, d encontrabas. Después, construiré una casa playa, donde residiré y advertiré a todos los pescadores que vengan a arrojar sus redes, para que se de un Genio tan malvado como tú, que has hecho juramento de matar a la persona que te ponga e libertad. El Genio empezó a implorar al pescador —Abre el jarrón —decía—; dame la libertad te prometo satisfacerte a tu entero agrado. Eres un traidor —respondió el pescado. volvería a estar en peligro de perder mi vida, tan loco como para confiar en ti.

Cuando la tristeza se disfraza de furia: Una actividad para desarrollar la conciencia emocional.

(Para ver o texto em português clica aqui)

Tapa Actividad Iceberg - Educación Emocional - Claudine Bernardes

Hola, ¿Qué tal? Hoy os propondré una actividad  para desarrollar la conciencia emocional. La he llamado  “El Iceberg”. Esta actividad puede ser vista como un juego, y la puedes hacer tanto con niños de primaria, como con adolescentes o adultos. La he puesto en marcha con mi guapo de prueba, formado por 7 niños de entre 6 y 11 años. En este grupo hay niños con situaciones muy diversas, como: TDAH, altas capacidades, TEL (trastorno específico del lenguaje). Les ha encantado hacer las actividades propuestas. Después te 3 semanas de prueba he resuelto hacer algunas alteraciones. También la he desarrollado (en parte) con un grupo de adolescentes.

Pero antes te quiero hablar un poco sobre la Conciencia Emocional.

¿Qué es la Conciencia emocional?

CONCIENCIA EMOCIONAL es la capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento en el que aparece, lo que constituye la piedra angular de la Inteligencia Emocional.

El niño no posee un conocimiento emocional innato de las situaciones y conflictos. La percepción de nuestras propias emociones implica saber prestar atención a nuestro propio estado interno. Pero estamos muy poco acostumbrados a hacerlo y es preciso aprenderlo desde pequeños. También es importante evaluar su intensidad: es preciso detectarlas en el momento en que aparecen, con poca intensidad en principio para ser capaces de controlarlas sin esperar a que nos desborden.

Muchos no hemos ejercitado nuestra conciencia emocional cuando éramos niños, y esto dificulta la cosa ahora que somos adultos, ¿no crees? Así que debemos empezar a trabajar en ello. Lo mejor es que lo podemos hacer desde casa y en familia, también en el aula o en consulta.

Me acuerdo que a veces iba a recoger mi hijo al colegio y él me decía: – Mamá, me siento aburrido. – Confieso que al principio me molestaba escucharle decir que estaba aburrido, pero después empecé a poner mas atención al tema y con tranquilidad le preguntaba mientras caminábamos:

– ¿Cariño, tu por qué crees que estás aburrido? – Creo que es porque no tengo ganas de hacer nada. – ¿Y eso? Un niño tan creativo como tu siempre tiene cosas chulas para hacer. – Pero, creo que estoy cansado.

Ahí estaba el problema, él no se sentía aburrido, se sentía cansado, pero no sabía exactamente como identificar ese sentimiento.

Eso nos pasa a todos, adultos y niños. A veces la tristeza se disfraza de rabia o el miedo de frustración. Eso puede ser un problema de cara a nuestra relación interpersonal, generando serios conflictos con los demás.

 

Sugerencias para desarrollar la conciencia emocional

1. Aceptar que no lo tenemos claro: Todos nos hacemos un lío cuando de emociones se trata. Debemos tener claro que a veces el sentimiento que se observa expresado en nuestro rostro o en el rostro de otros es apenas “la punta del iceberg”, una reacción a otro sentimiento que se encuentra escondido más abajo, más adentro y en lo más profundo de nosotros. El cuento de Jorge Bucay que te propongo hoy puede ayudarte a crear esta conciencia.

 

2. Preguntar y peguntarte: Como dice mi marido, a veces hay que quitar con cuchara la información. ¿De donde nació este sentimiento? ¿Qué lo provocó? ¿Hay otros sentimientos encadenados él?

 

3. Conocer las Emociones: Es importante saber como es cada emoción: como la sentimos interiormente; como se expresa exteriormente; cual es el lenguaje que se utiliza cuando la sentimos; la expresión corporal (a través de mi cuento “Carlota no quiere hablar” y el Proyecto de Educación Emocional que pongo a vuestra disposición gratuitamente en pdf es posible trabajar esta habilidad) .

 

Ahora vamos a ver cómo apliqué la actividad:

1. Contar el cuento “La Furia y la Tristeza”:

Es una excelente manera de que los participantes puedan comprender la complejidad de los sentimientos.

La Furia y la Tristeza

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas…
Había una vez… un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber porqué- se baño rápidamente y mas rápidamente aun, salió del agua…

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza…
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es solo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza. (Del libro de Jorge Bucay: “Cuentos Para pensar” – Página web de Jorge Bucay – http://www.bucay.com)

 2. Enseñar el Iceberg

He dibujado un Iceberg que lo puedes proyectar o imprimir y poner en la pared. Yo lo imprimí en A3 y lo puse en la pared para ilustrar lo que estaba explicando. Está al final del material en negro y blanco. El Iceberg es una metáfora visual muy interesante para enseñar sobre los sentimientos ocultos. Los grupos con los cuales trabajé este material han podido comprender muy bien toda la explicación a partir del Iceberg y después, hemos complementado la actividad con las fichas para poner los emoticonos, conforme la explicación abajo.

Como ya hemos hablado hay sentimientos que son solamente la expresión externa de otros sentimientos aún más profundos. Así la rabia puede ser solamente la punta del iceberg para sentimientos que están escondidos y mezclados como pueden ser: el miedo, la frustración, la soledad. Después de contar el cuento de Jorge Bucay “La Furia y la Tristeza” puedes enseñar al grupo EL ICEBERG, y como hay sentimientos ocultos, disfrazados. En la punta del iceberg vemos un sentimiento que nos parece muy claro, pero más abajo, en las profundidades hay otros sentimientos que los podemos encontrar cuando nos preocupamos en hablar con la persona, hacerles preguntas, porque a veces ella misma desconoce lo que realmente está sintiendo.

3. Cuentacuentos:

Elija un cuento donde los personajes vivan una serie de situaciones y a través de sus conductas expresen sus sentimientos. Más abajo he puesto algunos cuentos como sugestión. Al contar el cuento es importante identificar algunos sentimientos para que sirvan de base a los que se van a buscar en la “profundidad”. Ejemplo: si estás contando el cuento de Blanca Nieves puedes decir que ella sentía un verdadero miedo al haberse quedado sola en el bosque, después que fue abandonada por el hombre encargado de matarla. Ese sentimiento de miedo sirve como base (punta del iceberg – o centro de la ficha) para buscar otros sentimientos escondidos. Durante la actividad (juego) ese sentimiento base nombrado durante el Cuentacuentos servirá de punto de partida para identificar otros sentimientos. Ayudarás al grupo a identificar estos sentimientos a través de preguntas: ¿El bosque no es un lugar bonito? ¿porqué una persona que está en el bosque puede sentir miedo? ¿Ella estaba solo o acompañada? ¿Será que ella estaba acostumbrada a estar sola en el bosque? A partir de las preguntas podremos identificar otros sentimientos que culminaban en el miedo, que pueden ser: soledad, inseguridad, decepción etc.

Este material se presta para muchas sesiones. Puedes trabajar con muchos cuentos diferentes.

DESPUÉS DE CONTAR EL CUENTO, SE PUEDE:

  • Colorear el iceberg;
  • Elegir un personaje y un momento en el cuento para analizar un sentimiento base y descubrir los sentimientos ocultos.

Además también puedes utilizar las fichas con emoticonos una vez el grupo ya tenga comprendido la actividad. Hay 4 modelos de fichas base para utilizar: Amor, Ira/Rabia, Aburrimiento, Ficha en blanco. Junto a estas también están los emojis o emoticonos expresando diferentes emociones. Hay que imprimir todas de la manera que más te convenga. Yo, por ejemplo, imprimí las fichas y los emoticonos y los plastifiqué. También imprimí muchas fichas en blanco para que los niños pudieran dibujar las emociones y colorear.

 

Hecho esto pasaremos al juego:

Entrenando con los sentimienHaga primero el juego sin introducir historia os situaciones, solo hablando de los sentimientos:

  1. Cada persona tendrá una ficha y todos los emoticonos. El sentimiento que está en el centro, ej. (Rabia) es el que se ve expresado en la persona (punta del Iceber), pero hay otros sentimientos que pueden estar escondidos, tocando y provocando este sentimiento central. Así que hay que poner en las extremidades (Círculos vacíos) los emoticonos que se cree conveniente. Ej. Rabia (miedo – cansancio – tristeza)
  2. También se puede utilizar la ficha en blanco para: Elegir el sentimiento Iceberg (central) que puede ser uno de los emoticonos o se puede escribir.

Cuando los participantes ya conozcan un poco más sobre los sentimientos se puede hacer el juego después de un cuentacuentos.

Painel Iceberg foto
Exposición de parte del material: Actividad El Iceberg

SUGERENCIAS DE CUENTOS

Propuesta: El Genio y el Pescador:

Genio:

  1. a)  ¿que sentimiento expresaba el genio cuando salió del jarrón? (Furia)
  2. b)  Ahora piensa cuánto tiempo estuvo en preso en el jarrón. Qué pensó durante este tiempo? ¿Qué sentimientos pudo sentir?
  3. c)  ¿La furia que sentía tenía otros sentimientos escondidos? ¿El Genio sentir soledad durante este tiempo? ¿Le gustaría regresar a su prisión?

Pescador:

a) ¿Qué sintió el Pescador cuando el Genio dijo que le mataría? (Miedo)
b) ¿El tenía familia? ¿Qué podría pasar a su familia si el muriera?
c) ¿Qué otros sentimientos pudo haber sentido el Pescador frente a las amenazas del Genio?

Otras historias sugeridos:

1- El Patito Feo;
2 – El traje nuevo del emperador;
3 – La Cenicienta;
4 – El Principito (es más largo pero se podría hacer con adolescentes, con el libro como lectura sugerida)
5 – La Avispa Ahogada.
6 – La Parábola del hijo pródigo;
7 – David y Goliat.

¿Qué te a parecido este material? ¿Lo quieres? Para conseguirlo es muy simple, solo tienes que ser suscritor de mi blog “La Caja de Imaginación” y rellenar el formulario abajo dejando tu opinión que te lo enviaré a tu correo eletrónico. 

Metáforas, cuentos y cuentacuentos: cuentoterapia en la práctica – taller de las emociones.

(Para ler o texto em português clica aqui)

Hoy hablaremos sobre las metáforas como recurso junto al cuentacuentos para ayudar a los niños a comprender los sentimientos  (propios y ajenos) posibilitando un cambio de conducta.

¿Qué son las metáforas?

 La metáfora es una figura retórica en la que  se establece una relación de semejanza entre 2 términos y alguna característica o cualidad que existe entre ambas, es como cuando hablamos en doble sentido. En la metáfora hacemos referencia poética a esa característica que queremos resaltar y decimos lo mismo pero de forma más bella.

La metáfora la podemos definir como una comparación entre dos términos que aparentemente no guardan relación alguna. Los términos de la metáfora son diferentes, están en diferentes planos y el segundo es el que viene a explicar el tenor de la comparación. Éste tiene un contexto diferente y esa diversidad es lo que forma esta figura literaria, que emplean mucho los escritores en sus poemas y novelas. (Exemplode)

El término “metáfora” viene del vocabulario griego y significa  “más allá”. Parece que los términos de la metáfora no tienen relación, pero es muy importante ésta para que se entienda la relación. (Exemplode)

 Las Metáforas Terapéuticas

El uso de las metáforas ayuda, en un primer momento a crear el espacio terapéutico, lugar de encuentro entre familia y el terapeuta. Durante el tratamiento, su uso, facilita el acceso a puntos conflictivos y dolorosos de forma no intrusiva, no amenazante. Reactiva y amplifica los distintos significados dados al síntoma en la comunicación familiar.

El lenguaje metafórico es un puente entre lo simbólico y lo real, entre el terapeuta y la familia, entre los distintos miembros de la familia. Su utilización ofrece un espacio simbólico que agilizar procesos de elaboración del síntoma, allí conde la palabra no puede llegar.

 Sobre las Metáforas Terapéuticas José Antônio García Higuera – Artigo: Las Metáforas en la terapia de aceptación y compromiso) nos enseña que:

La metáfora transmite al paciente una experiencia cercana, ajustada a su problema y le plantea una alternativa de solución del problema que está viviendo más de acuerdo con sus valores. Una de las grandes ventajas de las metáforas es que permiten al paciente llegar a sus propias conclusiones sin que tenga que ser dirigido directamente por el terapeuta. Por tanto, no son las reglas establecidas por éste las que dirigen el cambio en su conducta, sino que lo decide el propio paciente (Monestes y  Villatte, 2008)

Una metáfora terapéutica es una metáfora que facilita al paciente un cambio terapéutico. El paciente puede requerir modificaciones en el planteamiento de su `problema y/o en el camino que sigue para resolverlo. Al emplear una metáfora, el terapeuta pone de relieve en qué consisten esos cambios sin decirlos literalmente; sino que lo hace a través de la sugerencia de una comparación con una experiencia vivida (real o vicariamente) por el paciente. Así, una metáfora terapéutica presenta al paciente una experiencia conocida o, mejor aún, vivida por él, que se asocia con el problema que presenta y ofrece una solución al mismo. Al escucharla, entenderla y revivirla, se produce un cambio en su conducta. Con esta definición, la metáfora terapéutica puede consistir en una sola palabra o en una la narración de una historia.

Para que una metáfora sea eficaz es conveniente que cumpla las siguientes condiciones:

  1. Que sea consistente con el grado de desarrollo del paciente. El paciente tiene que entenderla, para lo que tiene que referirse a su experiencia directa o al conocimiento común en la sociedad y en su edad (McCurry y Hayes, 1992).
  2. El paciente se tiene que ver reflejado en ella e identificado con alguno o algunos de los personajes que aparecen en la narración.
  3. Tiene que establecer una correspondencia clara entre el problema del paciente y la experiencia que narra.
  4. Tiene que tener una estructura de acción de forma que los pasos que tiene que dar el paciente para cambiar su comportamiento estén reflejados claramente en la metáfora.
  5. La metáfora ofrece una solución al problema, de esta forma el paciente accede a un comportamiento que no había visto antes y que reinterpreta o resuelve su problema.

De esta forma, si cambia su conducta, lo hará por haber tenido una experiencia y no por una petición del terapeuta y para complacerle.

 

 Metáforas, Cuentos y Cuentacuentos.

Por lo general, los cuentos son metáforas. Es importante aclarar que estoy utilizando cuento como categoría general, entendiéndose dentro desta categoría los cuentos modernos; cuentos de hadas o maravillosos, leyendas, fábulas, parábolas etc. Cuando se decida utilizar una metáfora dentro del marco de una terapia (siempre realizada por un profesional capacitado), o por profesionales de la educación, es importante buscar comprender su sentido intrínseco y su alcance.

 José Antônio García Higuera  también hace hincapié en la importancia de dotar la metáfora de una imagen (real o imaginaria):

No solamente es válida la frase de que una imagen vale más que mil palabras, sino que hay que tener en cuenta que para que una metáfora tenga éxito tiene, como mínimo, que ser recordada (McCurry y Hayes, 1992). Es en este punto en el que buenas ilustraciones pueden jugar un papel fundamental porque, como dice Eduardo Punset: “Las últimas investigaciones aclaran que la imagen cuenta como instrumento de permanencia o duración de la memoria. Sin imagen es difícil que algo se asiente en la memoria a largo  plazo.” (http://www.eduardpunset.es/120/general/el-poder-de-las-imagenes diciembre, 2010).

Para que mejor se comprenda todo lo que he dicho hasta el momento, utilizaré como ejemplo uno de los talleres que realizo. Se trata del “Taller de las Emociones con Carlota”, preparado con base en mi cuento “Carlota no quiere hablar”, el cual posee muchas metáforas para explicar los sentimentos (para comprender  el enfoque del taller  te recomiendo que entres aqui para conocer un poco más sobre el cuento).

 

Taller de las Emociones con Carlota

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El objetivo del taller es que los niños y niñas comprendan el efecto de las emociones, para que puedan identificarlas en el mismo momento que ocurren, tanto en ellos como en otras personas. También aprenderán la importancia de hablar sobre sus sentimientos y expresarlos correctamente, además de recibir algunas herramientas para gestionarlos.

El taller está formado por tres partes (en todas utilizamos metáforas)

1 . Introducción: El globo, la piedra y la caja

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Antes de empezar el cuentacuentos hago una introducción bastante gráfica, utilizando un globo, una piedra y una caja. Los niños y niñas se divierten mucho, al tiempo que consigo conectar  con ellos, estableciendo una relación de confianza. Para que puedas comprender porque utilizo estos tres elementos en la introducción, aclaro que el cuento empieza con una metáfora para explicar el problema que enfrenta la protagonista: “A Carlota le cuesta hablar de lo que siente. Ha guardado tantos sentimientos en su interior, que se siente inflada como un globo y pesada como una gran roca.”

 Para que los niños puedan comprender mejor el sentido de la metáfora, no basta con enseñarles la imagen del cuento, por eso preparo un momento de experimentación. Empiezo llenando el globo mientras hablo con ellos, preguntándoles si les parece que ya está suficientemente lleno.  Algunos me dicen que pare llenar el globo, pero sigo hasta que estalle. Ellos se asustan y se ríen mucho. Entonces les digo: ¡Mira por donde! Es esto que pasa cuando llenamos un globo con demasiado aire. – Y después sigo con la caja.

Se trata de una caja de zapatos sencillamente decorada con goma EVA. En su parte superior (tapa) hay un corazón con un hueco en el centro, por donde los niños pueden meter sus manos. Dentro de la caja pongo una  piedra pesada. La caja simboliza el corazón y la piedra simboliza los sentimientos que vamos guardando sin expresarlos. Primero pido a cada niño y niña que coja la caja en sus manos, y pregunto si está pesada, o leve. También les hago otras preguntas mientras la caja va pasando entre ellos, como: ¿Qué os parece caminar durante horas cargando esta caja? Después los niños empiezan a introducir sus manos en la caja para tocar lo que hay en su interior. Les pregunto si lo que hay dentro es suave o áspero … si es agradable su tacto; y finalmente les pregunto ¿qué hay en la caja? Todos saben que es una piedra, así que abro la caja y les enseño la pesada piedra de su interior.

Durante este tiempo de introducción no explico el sentido de la metáfora, simplemente les permito crear imágenes mentales a través de la experimentación. Hago esto porque no quiero que mi conocimiento adulto, subyugue sus mentes infantiles. La idea es que el conocimiento empiece a despertarse dentro de ellos, de acuerdo a la edad y madurez de cada niño y niña. 

Ahora que ya tenemos las bases para comprender las metáforas del cuento, empezamos el cuentacuentos.

2. Cuentacuentos: Carlota no quiere hablar.

Como ya mencioné, el cuento está lleno de metáforas que pueden ser comprendidas de forma experimental. Carlota no quiere hablar es un cuento interactivo, donde los niños participan activamente en el desarrollo de la historia. Es una experiencia muy significativa para ellos. Empiezo el cuentacuentos presentando el problema de Carlota:  “A Carlota le cuesta hablar de lo que siente. Ha guardado tantos sentimientos en su interior, que se siente inflada como un globo y pesada como una gran roca.” ¿Qué os parece ayudarla? Para eso tenéis que hablar por Carlota, así que no vale estarse callado. ¿Estáis de acuerdo?

 El cuento presenta cuatro problemas: 1) Carlota se ha molestado con un niño en el parque; 2) Carlota tiene problemas para dormir; 3) Carlota se ha molestado cuando llegó en el parque y encontró su amiga Julia jugando con otra niña; 4) Carlota no se siente bien, porque ha cogido la muñeca de Julia sin pedírselo. Presento cada problema y pregunto a los niños ¿qué creéis que siente Carlota? Después, les pregunto ¿Qué debe hacer Carlota para sentirse mejor? Para cada pregunta, el cuento presenta dos opciones que los niños pueden elegir. Además, les propongo que piensen qué pasaría al elegir una o otra opción.

 Ejemplo: Carlota no puede dormir. Hemos observado la ilustración y los niños han comprendido que lo que siente Carlota es miedo a dormir sola. Para solucionar su problema, hay dos opciones: 1) Quedarse despierta toda la noche; 2) Confiar en que papá y mamá la estarán cuidando y decidir dormir. Después les pregunto; ¿Qué pasaría si ella se quedara despierta toda la noche? ¿Como se sentiría al día siguiente? ¿Creéis que estaría  bien para jugar o estudiar?

A los niños les gusta esta participación, así que cuando ya hemos hablado de todo esto, pasamos a ver qué a decidido Carlota. Los niños tienen mucha ilusión de saber si Carlota les ha echo caso o no, y se ponen muy contentos cuando perciben que ella a seguido el consejo de ellos.  

Es ahora cuando introducimos otras metáforas para explicar los sentimientos que estamos tratando. Abajo podrás ver todas las metáforas que tratamos en el cuento.

Terminamos el cuentacuentos dando las gracias a los niños por haber ayudado a Carlota a resolver su problema, porque gracias a ellos “Carlota ya puede hablar”.  Es una experiencia maravillosa donde observo que Carlota conquista el corazón de los niños y les ayuda a comprender un poco más sobre los sentimientos.

Ahora os dejo las metáforas que hay en el cuento:

 

3. Ejercicio de conocimiento y gestión de los sentimientos: El Semáforo

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Los niños vivenciaron la historia juntamente con la protagonista, participando activamente en el cuentacuentos, y ahora ya comprenden la importancia de expresar sus sentimientos, además de saber identificar los sentimientos presentados en el cuento.

  Ahora llegó el momento de ayudarles a comprender la importancia de gestionar los sus sentimientos: Para ello utilizaremos la Metáfora del Semáforo, que es una técnica para aprender a identificar la intensidad del sentimiento en el momento que se está sintiendo, además de aprender a gestionarlo. Dependiendo del tiempo que dispongo también utilizo la Metáfora del Volcán  (esta como introducción a la primera). Ahora explico como lo hago:

Les enseño a los niños el semáforo que he preparado y les pregunto si saben  que es. Todos los niños saben que es un semáforo y comprenden como funcionan, así que ellos mismo me explican para que sirve un semáforo. Después les comento que los semáforos fueron creados para controlar el tránsito; así es, porque hay  coches que van demasiado rápido por la calle, y si no se les pone freno pueden hacer demasiado daño. Un coche descontrolado por la calle puede hacer daño, tanto a la persona que lo conduce, cuanto a a las personas que se encuentra por el camino. ¡Qué desastre! ¡Qué peligro es un coche descontrolado! 

Con los sentimientos ocurre lo mismo. Un sentimiento descontrolado puede hacer demasiado daño. Imagine  que te molesta un niño en el parque, y por ello empieza a surgir dentro de ti unas ganas de pegarle. Es como un volcán en erupción hirviendo  dentro de ti. Sientes que las  lavas empiezan a crecer y crecer… si no haces nada para tranquilizarte, el volcán de la ira explotará. Cuando te sientes así, RECUERDA el SEMÁFORO, y pisa el freno, tienes la SEÑAL ROJA (PARAR). No sigas adelante, PARA lo que estás haciendo… respira hondo y cuenta de 5..4…3..2…1. Ahora que ya estás parado, vamos pasar a la SEÑAL AMARILLA (PENSAR), debes pensar qué hacer. A lo mejor tienes ganas de pegar a quién te ofendió; pero piénsalo ¿Si le pegas te sentirás mejor? ¿Como se sentirá la otra persona? ¿Qué otra cosa podrías hacer? ¿Decirle como te sientes? ¿Perdonarle? Ya hemos pensado en las posibles salidas que tenemos, ahora llego el momento de tomar una decisión, y la SEÑAL VERDE (HACER) nos dice que  debemos seguir adelante. HAGAMOS lo que es mejor para nosotros y para los demás.

 Aún que parezca un poco extenso e incluso complicado, en la práctica es muy sencillo y los niños lo comprenden muy bien, además lo disfrutan muchísimo. Para terminar cada niño hace su propio Semáforo y lo lleva a casa.

 

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Si aún nos hay tiempo, jugamos al Parchís de las Emociones, para poner en práctica lo que hemos aprendido.


Hoy hemos hablado sobre las metáforas y su importancia en la terapia y también en la educación emocional. Si te ha gustado lo que has visto aquí, y quieres conocer más sobre educación emocional a través de los cuentos, tengo un Proyecto muy interesante que te puede ser de ayuda (en el proyecto encontrarás el material de apoyo para hacer el taller de emociones).

 Se trata del Proyecto de Educación Emocional con Carlota, el cual está formado por una parte teórica (donde explico sobre la cuentoterapia y su aplicación en la educación emocional) y una parte teórico-práctica, formada por una serie de materiales didácticos y sus respectivas explicaciones (juegos, fichas, ejercicios etc.). Para conseguir el Proyecto solo tienes que rellenar el formulario abajo, y te lo enviaré en pdf, de forma completamente GRATUITA.

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Menos sermones y más historias: Tus hijos agradecerán y crecerán.

(Para ler o texto em português clica aqui)   Frase augusto cury español padre brillante maestro fascinante 2

Sé sincero, ¿a quién le gusta recibir sermones? A nadie. Esta es una verdad universal. En verdad solamente valoramos los sermones que hemos recibido de nuestros padres o maestros, cuando tenemos edad suficiente para dar sermones, o sea, cuando somos nosotros los que damos sermones. Es entonces cuando decimos aquella frase tan conocida: ¡Ah! Si hubiera escuchado más a mis padres… Y por supuesto la decimos en medio de un sermón que estamos echando a un hijo.

La verdad es que los sermones suelen “entrar por un oído y salir por el otro. Pero, si ama a tus hijos, sean ellos adolescentes o niños, escucha este secreto:

 Cuéntales historias

Ahora escucha una historia real que te voy a contar.:

Érase una vez un país que estaba en guerra. El rey solía acompañar a sus soldados al campo de batallas, pero por esa ocasión decidió quedarse en palacio, disfrutando de un descanso. Un fin de tarde el rey estaba paseando por la azotea del palacio, cuando observó una bella mujer bañándose en su casa. Aún sabiendo que se trataba de la mujer de uno de sus soldados, él quedó hechizado por su belleza, y resolvió tenerla para si.  El resultado fue que la mujer se quedó embarazada. Para encobrir su error y quedarse libre del marido, el rey envió un mensaje a sus capitanes para que pusieran al marido de la mujer en primera fila de batalla, sentenciándole a muerte. Por supuesto, el soldado murió y el rey pudo casarse con la mujer, como deseaba.

Pero aquella situación no había pasado inadvertida a los ojos de Dios, que envió al sacerdote del reino a que le hablara al rey. Obviamente el sacerdote no podía entrar acusando el rey, porque este podía matarle para encobrir su pecado y esto no ayudaría en nada a su causa. Así que tuvo una idea, resolvió contarle una historia: “Había dos hombres en una ciudad, uno de ellos era muy rico, el otro era pobre. El hombre rico poseía muchas ovejas y vacas, pero el hombre pobre solo poseía una única orejita y la amaba mucho. Un día el hombre rico recibió visitas, y tenía que prepararles un banquete, pero no quería utilizar a ninguno de sus animales. Por eso, utilizando de su poder, mandó buscar la única y amada oveja que tenía el hombre pobre; la mató, y la sirvió a sus visitantes.”

El rey indignado con  injusticia contada, ordenó al sacerdote que le dijera el nombre del infame hombre rico que había actuado con tanto descaro, y por supuesto el sacerdote le contestó:  – Este hombre eres tu, rey.   

Estas palabras se clavaron en el duro corazón del rey, que pudo ver su pecado revelado a través de aquella historia, y percibir cuán miserable era.

Esta historia es real y la puedes leer en el libro de II Samuel, capítulos 11 y 12, en la Biblia. El rey de la historia es David y el Sacerdote se llamaba Natán. He decidido omitir en un principio que se trataba de una historia bíblica, por el simple motivo, de que muchas personas tienen un gran prejuicio en relación a la Biblia. Pero esto está llena de historias que pueden enriquecer nuestras vidas.

¿Por qué los sermones no son “escuchados”?

Es muy simple, tenemos una mente selectiva que solo conservará aquello que nos emocione. Por otro lado, los sermones  suelen tener un formato muy aburrido, algo que no nos invita a pensar, entramos en modo off y solo escuchamos blábláblá.  Creo que la mente humana está geneticamente programada para ignorar los sermones que están desprovistos de carga emocional.

Te voy a compartir una experiencia que he vivido.  Mi hijo y su mejor amigo estaban jugando en mi casa, cuando observé que estaban peleando. Mi hijo había pegado a su amigo, acusándole de haber estropeado los juguetes que había montado con los legos (los legos son su vida). Intenté mediar en la situación, hacer verles que ambos estaban equivocados… que una amistad es más importante que unos juegos… que hay que perdonar… que los legos están para montar y desmontar… que podían volver a montarlos… blábláblá. Hasta yo me estaba hartando. No hubo manera. Mi hijo estaba erre que erre que no podía volver a montar lo que se había estropeado, porque ya no se acordaba como se hacía. Fue entonces que comprendí su frustración y me acordé de una historia… algo que me había pasado, y se la conté así:

_ “Cariño, yo comprendo tu frustración, porque también me pasó algo parecido. No sé si sabes, pero yo solía apuntar en mi tablet pequeños textos con ideas de cuentos y artículos para mi blog. Tenía mucho material que me gustaba apuntado, pero como no tenía mucho tiempo los iba desarrollando poco a poco. Pero un día, un niño muy precioso y amado para mí, cogió la tablet y apagó el archivo con los textos. Me sentí frustrada y me puse furiosa… ¿pero que podía hacer? ¿Pegar al niño? ¿Quedarme enojada con él toda la vida? No… este niño era y es más importante para mi que lo que yo he perdido. Cuando he aceptado que la pérdida era irreversible, me puse otra vez a escribir, e incluso tuve otras ideas aún mejores que las que he perdido.”

 Por supuesto que él sabía que estaba hablando de él. Además, pudo ver que yo comprendía su frustración y él comprendió la mía. Eso le hizo cambiar de actitud hacia su amigo. Estaba listo para perdonar y volver a jugar. Fue precioso.

Frase augusto cury español padre brillante maestro fascinante 1

Sorprenda a tu hijo con una historia, algo que infunda esperanza a su corazón. Una historia elegida de manera apropiada puede servir de espejo para que él pueda ver su error. Por otra parte es importante saber que una excelente historia es aquella que, además de mostrar la decadencia humana, también enseña su redención. Todos necesitamos de esperanza para seguir adelante.

Los buenos padres son una enciclopedia con mucha información, pero los padres brillantes son contadores de historias. Son creativos, perspicaces, con la capacidad de encontrar bellas lecciones de vida en las cosas más simples. – Augusto Cury

Cuando escribí “Carlota no quiere hablar” quería crear un instrumento de conexión, un puente entre el mundo adulto y el mundo infantil. Deseaba que fuera una oportunidad para que padres e hijos, profesores y alumnos, abuelos y nietos pudieran compartir sus historias y experiencias de vida. Creo que ese es mi misión a través de la cuentoterapia: crear instrumentos de conexión entre las personas. Llevo en mi interior una contadora de historias, y sé que todo ser humano también lo lleva, porque todos somos hechos de historias. Por eso no tengas miedo de compartir tus historias con las personas que amas. Eso fortalecerá vuestra relación.

Gracias por pasarte por mi Caja de Imaginación. Me encantaría leer tus comentarios e intercambiar información contigo. 😉

Mi experiencia: TDAH, educación emocional y cuentoterapia: ¿Realmente funciona?

(Para ler a entrada em português clica aqui)

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Hola, ¿que tal? Hoy te hablaré de un tema que me ha tocado de muy cerca. Soy una hiperactiva de lo más. Tengo la necesidad de hacer mil cosas para sentirme viva. Además tengo un flujo mental comparable a las Cataratas del Niágara. Vale, pero no es de mí que quiero hablar, sino de mi pequeño huracán… el que salió de mis entrañas y se parece a mi como dos gotas de agua. Desde los tres años, hemos (mi marido, la maestra de infantil y yo) observado que mi hijo tenía todas las papeletas de un niño con TDAH. Cuando cumplió seis años fue confirmado el diagnóstico: TDAH con Impulsividad.

Te lo diré así de claro: “No es fácil ser madre de un niño que sufre de TDAH con impulsividad.

1 – Primero: está la falta de tiempo (y ganas) que uno tiene de tratar con eso. Ha un niño con TDAH hay que dedicarle el doble del tiempo, paciencia, sabiduría y todo ello cuando ya sepas como ayudarle.

2 – Segundo: uno nunca estás preparado. Puedes haber sido como yo, que ha leído un montón de libros sobre educación infantil. Te lo digo: no estás preparado, nadie lo está. Pero, debes prepararte. Debes apechugar y seguir adelante, por amor a tu hijo, por amor a ti, por amor a tu familia y a la sociedad, porque todos se verán afectados por este problema.

3 – Tercero: Tu familia y tus amigos no están preparados. Así es. Hay muchos que no creen en la existencia del TDAH. Hay aún más gente que pensará (y muchos de lo dirán a la cara) que el problema está en que no sabes poner límites a tu hijo; que tu hijo es un consentido. Dejarán de invitarte a fiestas familiares; a salidas con amigos, a cumpleaños de los compañeros de colegio de tu hijo… vamos, que pasarán de ti y de tu hijo quilométricamente… porque nadie quiere estar o tener sus hijos cerca de un niño que pega… un niño que grita y dice cosas que no les parece “correcta.”

¿Te suena? 

Bueno… amigo o amiga mía… las cosas pueden ponerse peor… así es… y aceptar esta realidad es la clave para a ayudar a tu hijo a mejorar. Acéptalo… todo puede pasar, a lo mejor llegará el día que te llamen en el cole porque tu hijo ha sido “extremadamente grosero con un maestro”.  Pero, hay esperanza… HAY ESPERANZA.

Este verano mi hijo (que hará 7 años) me pidió para ir a un campamento de niños que organizaba la “iglesia” a la cual asisto. ¡Que duda cruel! Pero, su papá y yo accedimos a dejarle ir porque él estuvo haciendo un gran esfuerzo por portarse bien. Hace dos días encontré una de las monitoras del campamento que me lo dijo:

“Claudine, se nota que habéis trabajo mucho con Alejandro. Su conducta en el campamento fue muy buena, y hemos visto en el todo el trabajo y el tiempo que le habéis dedicado. 

No tenéis idea de lo bien que uno se siente. ¡Qué alegría! Sin embargo, sé que aún tengo muchísimo trabajo por delante, y que además de los días de victoria, como este, vendrán otros días que no serán tan buenos.

Así que, lo que quiero hacer es compartir contigo algunas cosas que he hecho y que me fueron de gran ayuda. Tengo un lema que dice “Observo todo y retengo lo que es bueno” (Parafraseando a Pablo). Sí te sirve, cógelo:

1 – El Cambio empieza en ti: haz un repaso en tus conductas, cosas en tu vida que pueden ser tóxicas. Fue lo primero que he hecho (y aún lo sigo haciendo, porque siempre hay algo que mejorar).  ¿Gritas demasiado? ¿Cumples lo que dices? ¿Pierdes la paciencia por todo? ¿Tienes tu tiempo organizado? ¿Ejerces autoridad en tu casa? ¿Ejerces autoridad con respeto hacía tu hijo? ¿Tu casa en un refugio de paz para los tuyos? ¿Hablas de tus sentimientos con tu hijo? ¿Preguntas a tu hijo sobre sus sentimientos? ¿Sueles dejar claro a tu hijo cuales son los límites de su conducta?

2 – Lo que no funciona no funciona: Hay cosas que funcionarán con otros niños pero con tu hijo no. Por ejemplo: Cuando mi hijo se portaba mal (como a los 3 o 4 años), le pegaba en el culete. Eso le dejaba aún más agresivo. Dejé de hacerlo. He visto que un abrazo le funcionaba más, o un castigo bien aplicado.

3. Comunicación con el Cole: Tener una buena relación con la administración del colegio y los profesores es fundamental. Pero, a veces es muy difícil, ¿verdad? Ellos tienen que saber que tu estás dando lo mejor de ti para ayudar a tu hijo. Por otro lado, ellos también tendrán que hacer su parte, y esto debes exigirles como contraprestación.

4. Trabajo familiar: No es solo un trabajo que lo deba hacer uno de los padres. Es un trabajo en equipo, porque la familia es un equipo, y todos deben estar involucrados. Todas las decisiones deben ser tomadas en conjunto por el padre y la madre. Cuando uno sienta su ánimo decaído el otro le animará. Eso es imprescindible. 

4. Educación Emocional: A este apartado le dedicaré más espacio porque creo que es muy, muy importante.

Educación Emocional y Cuentoterapia

Establecer una comunicación efectiva con nuestros hijos es clave para la mejoría de su conducta. Para ello debemos saber como ellos mejor nos comprenden. He intentado de muchas formas explicarle a mi hijo que su conducta no era correcta, pero él no lograba comprender del todo.

La comprensión efectiva es aquella que produce un cambio interior que se revela en un cambio de conducta externa.

Pero, un día he visto que a través de los cuentos lograba que mi hijo comprendiera lo que  yo intentaba enseñarle, y además empezaba en él un cambio cognitivo-conductual, o sea, un cambio en la menta que se reflejaba en su comportamiento.

 Por esa razón hice una especialización en cuentoterapia y empecé a escribir cuentos infantiles.

Si quiere saber que es la cuentoterapia pincha aqui:  Cuentoterapia ¿Qué es eso? La cuentoterapia es una excelente herramienta para ayudar en la educación emocional, y la educación emocional es imprescindible si deseas ver mejorar en tu hijo(a).

Los niños con TDAH suelen expresar de manera efusiva sus sentimentos: Si están felices, lo están a tope. Pero cuando están tristes, su dia les parece horrible, “el peor día de mi vida” como suele decir mi niño. A veces eres la “mejor mamá del mundo” a veces estás bastante lejos de eso.

Por eso debemos ayudarles a encontrar un equilibrio, y para ello está la educación emocional. Ahora vamos a ver cuales son los contenidos de la educación emocional.

1 – Conciencia Emocional:

Es la capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento en el que aparece. Es algo que debemos enseñar a nuestros hijos desde su temprana edad, de lo contrario serán como muchos adultos que no saben controlar sus sentimientos, porque no lo reconocen en el momento en que están sintiendo.

Si tienes conciencia de que la rabia está apoderándose de ti, como un volcán en erupción, entonces podrás saber como actuar para no estallar. 

Además de saber identificar el sentimiento, también es importante comprender su intensidad, para así controlarlo antes de desborde.

2. Regulación Emocional:

Es la capacidad que nos permite controlar la expresión de nuestros sentimientos y emociones, adecuándolos al momento y al lugar. Eso, para un adulto que no ha trabajado la educación emocional en su vida, es bastante difícil, imagínalo en un niño con TDAH. Conseguir que un niño con TDAH controle su impulso de rabia, por ejemplo, en el momento que ya entró en “activación” es difícil, pero no es imposible. Un ejemplo real:

A mi marido le encanta pinchar a mi niño, me dice que eso le sirve de ejercicio para que pueda aprender a controlarse. Otro día, mi hijo quería decirnos algo, pero mi marido le interrumpía sistematicamente, y mi niño se puso super nervioso (¿Quién no se pondría?). Estaba a punto de estallar, pero entonces paró, respiró hondo y le dijo a su padre: – Por favor, papá, ¿me puedes dejar hablar?   Mi marido le contestó: – Claro que sí, cariño, sigue.

Pero, antes que alcanzáramos este nivel, tuve que explicarle muchas veces a mi hijo como actuar delante de una situación así. “La respuesta blanda, apazigua el furor”.  

3. Autonomía Emocional:

Es un conjunto de habilidades emocionales relacionadas con la autogestión de los sentimientos. Su objetivo es evitar la dependencia emocional. Ese es un paso muy importante dentro de la educación emocional, porque tu no podrás estar siempre al lado de tu hijo para ayudarle a controlarse. Un día (ya hace unos 3 años) estaba charlando con un amigo psicólogo y le dije que cuando mi hijo se ponía muy nervioso le daba un abrazo con mucho cariño y él se tranquilizaba. Entonces él me preguntó:

¿Qué hará tu hijo cuando no estés? ¿Cómo podrá solucionar su problema en un ambiente hostil donde nadie esté dispuesto a darle un abrazo?

Él tenía razón, yo debería preparar a mi hijo para auto-gestionar sus emociones. Es importante ayudar al niño a desarrollar su autoestima, auto-motivación y optimismo. Estas serán herramientas importantes en la persecución de la autonomía emocional.

4 – Competencia Social

Es la capacidad para reconocer las emociones en los demás y saber mantener relaciones interpersonales satisfactorias. Debemos enseñar a nuestros hijos a escuchar e interpretar la comunicación no verbal. La empatía es la clave de la competencia social

Otro día, un niño se tiró sobre mi hijo sin que este le hubiera provocado (eso según me lo han dicho otros niños). Le tiró contra el suelo y le rompió el labio. Ya en casa y pasado el susto, estuvimos hablando con nuestro hijo sobre la importancia de perdonar al niño que le hizo daño, y él nos respondió:

“No te preocupes, mamá, ya lo he perdonado. Además, eso me ha enseñado a ver como se sienten mis compañeros cuando yo les hago daño.”  

Casi lloré de emoción. Que un niño de seis años te de una respuesta así… vaya… que vamos por el camino correcto.

En suma,

La educación emocional es como una semilla que plantas en tu hijo. De pronto no ves los resultados, pero si vas regándola día a día con perseverancia y fe, te garantizo que llegará en día en que la semilla brotará, se transformará en un precioso árbol que dará muchos frutos.

¿Por qué a través de los cuentos?

Los cuentos hablan al niño interior, porque llegan donde no alcanza la lógica e incluso nuestros consejos. Así es, los cuentos vencen la barrera de la razón, entran dentro de nuestro yo interior y hablan con él a través de las metáforas, produciendo un cambio de dentro hacia fuera.  

Tengo un montón de material que ha ayudado a mi hijo a superar muchos problemas de ira, impulsividad etc, y quiero compartir este material contigo. Así que sube a este tren que nos vamos de viaje. 

Si te a gustado lo que he compartido y quieres saber como utilizar los cuentos para la educación emocional de los niños, inscríbete en el blog para recibir más noticias. Estaré trayendo Cuentos muy chulos, tanto clásicos como contemporáneos, para los cuales estoy preparando material didáctico de apoyo. Te voy a enseñar como utilizarlos y verás que divertido y didáctico será.

También puedes conocer mi cuento “Carlota no quiere hablar” que fue escrito para introducir los niños en la educación emocional, además de ayudar en la comunicación de padres e hijos.

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