¿Juzgas la vida gris de otros a través de tu mundo de colores?

(Para ler o texto em português clica em: Beth, minhas lágrimas e seu coração.)

(Jacarandá duas cores

Beth, mis lágrimas y su corazón.

Nuestros caminos empezaron a cruzarse sin que ella me mirara a los ojos. Era una situación rara, de aquellas que nos gusta evitar, porque nos hace sentir incómodos. Ya la había saludado con anterioridad, y volví a hacerlo cuando la encontré en la calle de la mano de su hijo. Pero ella simplemente miró al suelo, mientras su hijo le decía: _ Mamá, es la chica que conocimos el otro día. – Realmente me sentí avergonzada de haber lanzado un saludo al aire. No podía comprender por que no me había saludado.

Es increíble como la vida da vueltas. Ahora yo estaba allí, detrás de ella, en una sala del juzgado. Sabía que Beth se sentía incómoda contestando las preguntas que le hacía el Representante del Ministerio Fiscal. Comprendía su mente, conocía parte de su vida, una extrajera sola, en un país distante, sin nadie que le sirviera de apoyo, y un hijo por cuidar. Yo también soy extranjera en un país distante. Conozco su corazón.

Pero, antes para evitar una incómoda situación empecé a cruzar la calle cuando la veía venir. ¡Me conocía! ¿Por qué no me saludaba?

No podría ver su rostro, pero sabía que su corazón estaba acelerado mientras era bombardeada de preguntas que a ella le costaba comprender. Por supuesto, el escrito lo había hecho yo, eran mis palabras reflejando su vida. Pero a ella le costaba coordinar las respuestas, que yo de sobra conocía. Deseaba hablar, explicarles lo que Beth necesitaba. Sin embargo, no podría hacerlo, allí yo era solo una observadora.

Cuando el Representante del Ministerio Fiscal terminó de hablar, y el juez asintió confirmando que aceptaba su petición, no lo pude creer. Hay circunstancias que ocurren en la vida de uno, que solo la palabra “milagro” las puede explicar. A lo mejor estarás pensando que el Juez a aceptado la solicitud que hemos hecho. Pero, no. Él ha ido más allá. Le ha concedido lo que ella necesitaba, sin que lo hubiera pedido, extralimitándose en sus funciones.

Sentí como las lagrimas salían de mis ojos sin que las pudiera contener. Sabía lo que aquella resolución significaba para Beth. Conocía su corazón. Sin embargo, cuando nos cruzábamos por la calle, yo no comprendía su vida, y me limitaba a juzgar su vida gris a través de mi mundo de colores.

El mundo esta lleno de una diversidad increíble de personas, con situaciones ímpares, personalidades increíblemente diferentes. Yo soy una persona que siempre he observado la vida a través de um prisma de colores. Para mí la vida es bella, a pesar de sus dificultades, problemas y piedras por el camino. Soy una persona automotivada y con una autoestima equilibrada. Desde mi punto de vista, una persona que, a pesar de haber coincidido conmigo antes, no me saludara, debería ser muy antipática.

¿Qué le pasa a la gente que se encierra en su pequeño mundo como un caracol en su estrecha concha?

Beth me enseñó que no todas las personas consiguen ver la vida a través de un prisma de colores como yo. De hecho, Beth ha tenido una vida muy sufrida. Durante años han minado su autoestima, transformándola en una persona insegura al extremo. Le cuesta mirar a las personas a los ojos, su sonrisa es tímida e inexpresiva. Ella no me saludaba en la calle por antipatía como pensaba yo; solo se sentía incómoda por tener que saludar una persona que poco conocía.

“Si los ojos son el espejo del alma”, Beth no deseaba compartir sus secretos a través de una mirada intercambiada con una casi desconocida.

Hoy en día Beth ya se siente más segura. Está aprendiendo que “¡sí, tiene valor!. Que su vida tiene un propósito eterno y que ella “aunque sea una pequeña luz también puede alumbrar”,  (palabras suyas).

Qué feliz me hace ver que a pesar de tantas equivocaciones y tantos disgustos,  todos podemos encontrar El Camino. En ese proceso, aún cuando los pasos se hacen pesados y el sendero se estrecha, nosotros nos vamos ensanchando.  

Gracias por invertir tu tiempo leyendo mis palabras. Me encantará saber tu opinión e intercambiar puntos de vista contigo. ¡Hasta pronto!

Logo a caixa de imaginação pq

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8 comentarios en “¿Juzgas la vida gris de otros a través de tu mundo de colores?

  1. Que bien que seas tan observadora. Claudine.Seguro que tu insistencia le ha ayudado a poder compartir parte d su sufrimiento.
    Ojala pudieramos confiar mas en la vida para no desperdiciar ni un segundo d todo lo q se nos ofrece.felicidades por tus escritos!!!!

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    • Hola Montse. Creo que debemos amar a nuestro semejante como a nosotros mismos, como dijo Jesús. No es fácil estar tan lejos de la familia, así que a falta de una familia, los semejantes debemos ayudarnos… apoyarnos e intentar mirar el dolor del otro concientes de que todos pasamos por momentos difíciles. 🙂

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  2. Pues si,a veces juzgamos sin apenas conocer a las personas.
    Yo tengo una amiga que cuando la conocí, mi primera impresión es que debía ser muy seria.y puede que algo antipática.
    Pero no era asín.
    Muy agradable y la aprecio como una hermana

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    • Hola Josefina. A mi también ya me ha pasado al revés, gente que de después de conocerme mejor me han dicho que al principio yo les parecía distinta jejejej. A veces no son las primeras impresiones las que se quedan y eso está muy bien. 😉

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